Hay a quienes no les gusta enfrentar sus miedos y los esconden. A la larga esto trae consecuencias en su equilibrio emocional, porque no es malo sentirte mal, solo es parte de la vida.
“Las personas que tienen la incapacidad emocional de contactar con el lado sombrío que todo ser humano lleva por dentro, tienden a desarrollar patológicamente lo que se conoce como positividad tóxica, tanto en sí mismas como al buscar que los demás a su alrededor se sientan igual o más positivas que ellas. Este tipo de personas se vuelven exageradamente positivas al grado de volverse exasperantes”, expone Jaqueline Machado Garduño, especialista en sexualidad y desarrollo de consciencia.
Refiere que la vida se presenta en pares, situaciones de alegría y tristeza, de enojo y paz, amor y odio, agitación y calma. Cuando persigues “el bien” de cualquier situación negando su opuesto y complementario, que podríamos llamar “el mal”, nunca alcanzas el bienestar en su totalidad, y el mal te perseguirá como un monstruo detrás de ti. Estos son mecanismos están en lo oscuro del inconsciente y en las programaciones subconscientes que son implantadas en las personas a partir de la educación familiar, académica, religiosa y cultural, por mencionar algunas.
DESCONECTAN LA REALIDAD
La especialista asegura que, en estas personas, el miedo a contactar con una realidad que perciben amenazante y adversa es tan grande, que en su intento por racionalizar en la mente “pensamientos positivos", desconectan la realidad de sus emociones (ansiedad, desesperación, angustia, tristeza, agresividad, enojo o ira contenida).
Enfatiza que, al negarse a contactar con el lado sombrío que la vida tiene de forma natural, entran en estados de negación al pretender que las personas a su alrededor hagan lo mismo, para originar más tarde que temprano el rechazo de los demás.
Detalla que esto produce un comportamiento obsesivo de querer ponerse aún más positivo y se excusan en frases como: "eso me saco por querer ayudar, pero no importa, yo sí entiendo que la vida es buena vibra", "fulanita: por eso estás como estás, porque todo el tiempo te la pasas triste y enojada, deberías hacer lo que yo y te iría mejor", así justifican la incapacidad emocional de contactar con aquello que quieren rechazar.
Si en algún momento te sientes vulnerable y te encuentras a una persona con este perfil de positivo tóxico (familiar, amigo compañero de trabajo) aléjate de ella, porque potencializará tu malestar, ya sea de tristeza o de enojo. Te llevará a la negación de lo que estás sintiendo en ese momento, que es un sentimiento muy válido y aunque sea incómodo y lo tengas etiquetado como negativo, forma parte de una realidad equilibrada.
Si no lo haces, lo que va a pasar es que te polarizarás a tal extremo, que si estabas triste te sentirás mucho peor. Esto es porque al resistirte, la emoción se hace más fuerte y entras en una lucha que te lleva a una espiral de mayor incomodidad.
Machado refiere que nos da mucho miedo afrontar las adversidades que incluyen las emociones que consideramos negativas, situaciones que forman parte de la vida como un despido laboral, un proyecto truncado, una ruptura de pareja, una enfermedad, un accidente, la pérdida de un ser querido, etcétera; nos desequilibramos y tendemos a evadir, negar, rechazar y postergar. Eso hasta cierto punto es natural, sin embargo, en el caso de las personas tóxicas positivas, la negación es tan grande que pierden contacto con la realidad y por lo tanto no tienen empatía hacia los demás e incluso se vuelven críticos.
VALIDA TUS EMOCIONES
“Las personas con un perfil positivo tóxico paradójicamente generan un mayor desequilibrio emocional, tanto en su propia persona como en la de aquellos a los que pretenden ayudar, y en muchas ocasiones se vuelven acosadores porque no respetan el espacio vital de los demás en su excesiva positividad”, advierte.
Esto no quiere decir que estas personas sean malas, porque tampoco se trata de entrar en juicios de valor, subraya la especialista, y agrega que de lo que se trata es de identificarlas para ubicar en qué punto te encuentras tú con respecto a ellas, comprender que está bien validar la tristeza, el enojo, ansiedad y otras emociones, pero primero aceptarlas para transformarlas y trascenderlas.
Con esto puedes comprender que una persona con este perfil tóxico positivo tiene incluso más miedo que tú a este tipo de emociones y necesita desconectarse para soportar la realidad abrumadora que le da terror mirar dentro de sí.
“Ello implica que en un momento dado le puedas marcar límites o incluso le puedas preguntar en forma asertiva (sin carga emocional de tu parte): ¿por qué te da tanto miedo el lado de sombra que todos llevamos dentro? Sin embargo, preguntar esto a una persona implica que primero tú mismo hayas indagado tu sombra, porque solo así podrás comprender un poco más”, concluye.
- Si en algún momento te sientes vulnerable y te encuentras a una persona con este perfil de positivo tóxico aléjate de ella, de lo contrario se potencializará tu malestar, ya sea de tristeza o de enojo
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