En un par de días será año nuevo, sí, justo un año más y el año en que planteas dar un nuevo enfoque a tu vida, quise encontrar el mejor discurso, las mejores palabras para ti, pero lamentablemente, no soy tan diestro como tú en esto de planear y hacer sentir especial a la gente como sueles hacerlo tú.
Quisiera decir tantas cosas y a la vez ninguna, porque sé que de alguna u otra forma tienes la certeza de lo que pasa por mi cabeza cada vez que te tengo cerca, cada vez que luchas con mis miedos y ansiedades y te quedas ahí hasta que la tormenta pase, y me tienes entre tus brazos dándome la certeza de que no estoy sólo.
A pesar de mis limitaciones para poder demostrar o expresar todo aquello que puedas provocar en mí, sí que tengo clara la lista de deseos que tengo para ti:
Te deseo que nunca desconfíes de las veces que logro decirte lo mucho que me gustas, que te desentiendas de los kilos ganados con los años, de las arrugas y signos de la edad que con el tiempo se presenten, porque tu belleza no se encuentra necesariamente en tus curvas y tu rostro angelical, sino en la calidad de persona que eres conmigo y con todos los que te rodean.
Te deseo que nada ni nadie te quite el deseo de ser feliz, porque puede haber muchos días y situaciones complicadas que te hagan desistir de tus intentos, pero sólo tú eres dueña de tu destino y si supieras la luz deslumbrante que emites en cada una de tus sonrisas y carcajadas, tendrías la certeza de que tu felicidad se contagia.
Te deseo que sigas amando intensamente, porque ese es tu sello personal, eso independiente a la cantidad de veces que te he pedido que no me quieras demasiado, y no por el hecho de que me disguste, sino por la sencilla razón de que en muchas ocasiones me dejas boquiabierto con tu capacidad de amarme y cuidarme sin titubear, algo que, aunque me cueste demostrar, quiero que sepas que es correspondido.
Te deseo que sientas cada una de las caricias que te doy, que, con cada roce, cada beso, puedas experimentar ese mar de sensaciones que recorren tu cuerpo y hacen despertar en ti esa pasión que te hace ser única en nuestra intimidad, al punto en el que me paralizas y me llevas a otro mundo, ese que sin ti no lograría conocer.
Te deseo que hoy y siempre, en cada uno de los pasos que el tiempo y el destino nos permita dar juntos, no abandones tu convicción de ser tú misma por el miedo que te pueda provocar no cumplir mis expectativas o las de alguien más, porque al final del día, corazón, eso que eres es justo lo que te hace diferente del resto, por más defectos que existan de por medio, para mí eres la dulzura y la pasión en sus dosis perfectas.
CONTACTO:
- Dr. Joaquín Alejandro Soto Chilaca
- Médico Psiquiatra, Sexólogo, Psiquiatra Forense y Psicoterapeuta.
- Director de Mindful. Expertos en Psiquiatría y Psicología.
- www.vivemindful.com
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