Enorme escultura de toro alado de más de 2 mil 700 años de antigüedad es desenterrada en Irak

Todos los hallazgos que se hacen alrededor del mundo brindan la posibilidad de obtener datos de los antepasados

Guillermo Pichardo | El Sol de Puebla

  · jueves 26 de octubre de 2023

En la más reciente excavación realizada al norte de Irak fue encontrada una escultura que data de hace 2 mil 700 años. Foto: AFP

Encontrar vestigios con miles de años de antigüedad abre una puerta a la posibilidad de conocer más detalles sobre nuestros antepasados y por consiguiente como llegamos a tener las condiciones que actualmente se tienen en la humanidad, siendo la zona del medio oriente la que más vestigios puede arrojar, pues aquí habría tenido su origen la raza humana.

Es por ello que constantemente se realizan expediciones arqueológicas en estos sitios, logrando en la más reciente excavación realizada al norte de Irak encontrar una escultura que de acuerdo a lo primeros datos que se tienen de ella datan de hace 2 mil 700 años de antigüedad, pero, ¿qué reveló esta estructura de piedra y qué información ha podido ser obtenida hasta ahora?

¿Qué escultura fue descubierta enterrada en Irak?

Según informaron los expertos la escultura corresponde a una deidad asiria alada, cuyo cuerpo se encuentra intacto, con excepción de la cabeza que fue robada desde hace décadas por saqueadores, específicamente por contrabandistas en la década de 1990, lo que se sabe pues posteriormente fue encontrara hecha trizas y tuvo que ser reconstruida por el Museo Nacional de Irak.

La familia Rojas ha llevado este negocio que forma parte de la historia del Centro Histórico de Puebla. Foto: José Luis Bravo | El Sol de Puebla

Incluso Pascal Butterlin, arqueólogo francés que dirigió la misión que conjuntó a expertos europeos e iraquíes, aseveró "Nunca en mi vida había desenterrado algo tan grande", pues informó que la estatua tiene las impresionantes dimensiones de 3.8 por 3.9 metros con un peso de 18 toneladas, medidas que hasta el momento no habían sido encontradas en otros objetos.

Sobre los materiales utilizados para su edificación, se encuentra elaborada de alabastro de yeso y representa a una deidad conocida como Iamasu, con una cabeza humana, cuerpo de toro y alas, además que sorprende que estructuras de este tipo hasta ahora sólo habían sido encontradas en Egipto y Camboya, además de destacar la atención al detalle que tuvo la elaboración de la obra.

De acuerdo a los análisis realizados, esta escultura fue erigida durante el reinado del rey asirio Sargón II, mismo que gobernó entre los años 722 y 705 a.c. con la intensión de proteger una ciudad antigua que se localizaba a unos 15 kilómetros de Mosul, ubicado al norte de Irak, pues se consideraba como un monstruo que había sido dominado y domesticado.

¿Quién fue Iamasu?

De acuerdo con la mitología mesopotámica un lammasu, lamassu, lamasu, lamasus o shedu era una divinidad protectora que radicaba en un ser híbrido legendario, principalmente para la mitología asiria, que poseía cuerpo de toro o león, alas de águila y cabeza de hombre, mismos que en Asiria eran utilizados como elementos apotropaicos para guardar las puertas de las ciudades.

Independientemente de ser considerados benéficos y protectores para quienes los poseían, infundían temor y respeto a los espíritus maléficos y a los enemigos, pues había una leyenda que rezaba que mataban a los que se aproximaban a los sitios que resguardaban a menos que fueran hombres puramente buenos, hasta que en la Guerra Civil Siria entre rebeldes sufrieron destrucciones importantes.