Tras sufrir un accidente en motocicleta, una pareja de esposos que ingresó a la clínica del IMSS de Tehuacán espera desde hace 15 días ser operada, sin embargo, en más de dos ocasiones las intervenciones han sido canceladas debido a que la institución carece del material adecuado.
El pasado 12 de abril, Gina Julieta Melo Miranda y su esposo, Ricardo Balderas Martínez, circulaban a bordo de una motocicleta sobre la avenida 24 Norte, cuando al llegar a la intersección de la avenida 2 Poniente, chocaron con un auto Jetta, color blanco que no respeto la banderola de alto, por lo que salieron proyectados varios metros.
La mujer presentó una fractura expuesta de fémur y de una rodilla y su pareja, una fractura expuesta de tobillo y talón, por lo que los trasladaron a Urgencias de la clínica 15 del IMSS.
Esa misma noche que ingresaron les indicaron que ante las lesiones presentadas ambos debían de ser intervenidos quirúrgicamente, por lo que ambos fueron preparados para sus respectivas operaciones, sin embargo, desde ese día les han cancelado debido a que supuestamente no hay material para ello.
A más de 15 días de permanecer hospitalizados, familiares de Gina y Ricardo señalaron que era necesario evidenciar la falta de recursos de esta institución de salud, pues en dos ocasiones han cancelado sus operaciones.
“A Julieta le dijeron los médicos ortopedistas que necesitaba una placa de 7 o de 8 orificios y acá nos dijeron que solo tienen de 5, que si queríamos se la ponían, como vamos a permitir eso, si no es lo que necesita, en el caso de Ricardo, nos dicen de plano que no hay placas para talón y que hay que esperar más tiempo”, señalaron.
De igual manera detallaron que, en el caso de Julieta, supuestamente por lo complicado de la operación, tramitaron su traslado a la ciudad de Puebla, sin embargo, una vez que ya le habían hecho el lavado quirúrgico para ser llevada, les indicaron que Puebla no la podía recibir, porque se supone que esa operación se puede hacer en esta ciudad.
Esta molestia llevó a los familiares a tomarles unas fotografías de cómo se encuentran en estos momento para evidenciar la situación a la espera que, a partir de esta queja pública, los directivos del instituto tomen cartas en el asunto.