Este 2018 Miguel Ángel de la Vega Rivera y María Alicia del Rayo Espinosa cumplen 43 años de casados y tienen cuatro hijos. Ayer, él, recibió el orden de diácono permanente por la Arquidiócesis de Puebla, es decir, que formalmente está facultado para bendecir, celebrar bautizos, primeras comuniones y matrimonios, pero no para oficiar misas o confesar.
El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, en una ceremonia en Catedral, dio a cuatro hombres el orden de diácono permanente, además de Miguel Ángel, lo recibieron Pedro Galván Mayen, José Noé Lugo Munguía y Fernando Alberto Esquivel Solís, todos casados.
Hace siete años la inquietud de Miguel Ángel, de 63 años de edad, por el ministerio, se oficializó motivado por su esposa, quien siempre se ha mantenido cercana a Dios. La diferencia de los diáconos permanentes con los transitorios es que los segundos continúan con su preparación para, algún día, ser sacerdotes.
La prioridad de los diáconos permanentes debe ser su familia, trabajos y actividades diarias, por lo que normalmente se dedican a las labores de la Iglesia los fines de semana y sobre todo, el líder de la grey católica, pidió entender este tipo de ministerio para que los feligreses no se confundan con la situación de los diáconos.
De la Vega Rivera, con su indumentaria propia de la Iglesia y tras recibir las felicitaciones de sus familiares por la ordenación, explicó que su inquietud por el diaconado empezó hace unos siete años cuando su esposa lo animó por lo que comenzó su preparación en el Seminario Palafoxiano.
“Mi intención de estar cerca de Dios y de la Iglesia ha sido toda la vida, pero, sobre todo cuando nos casamos, yo creo que eso fue lo principal, fue que Licha (como le dice de cariño su esposa) me animó. Ahí empezó un proceso, hace siete años”, dijo en entrevista.
El nuevo diácono permanente expuso que es bien aceptado entre los demás laicos de la comunidad a la que pertenece (Tonantzintla), pues aseguró que la gente lo busca mucho para obtener consejos.
Tal vez esta cercanía se debe a que tiene una familia, experiencia, y es más fácil que pueda brindar consejos a otros laicos.
“Es un reto para cada uno de nosotros y el que vayamos haciendo notar que cualquier laico, cualquier cristiano, cualquier bautizado lo puede hacer y esto es un trabajo en el que tenemos que hacer la diferencia”, resaltó.
María Alicia del Rayo, por su parte, se dijo feliz de poder acompañar a su esposo en las catequesis y otras actividades propias de su ministerio, mientras que en su hogar están acostumbrados a hacer oración juntos.
“Estamos felices los dos”, expresó la mujer y el diácono reiteró que la razón de su interés en el ministerio fue su esposa: “La condición para que saliera con ella, era que fuéramos a misa y así lo hicimos”, agregó.
Miguel Ángel fue designado al Centro de Formación Litúrgica en la ciudad de Puebla bajo el cuidado del sacerdote Jacinto Gerardo Cruz Roja, aunque seguirá prestando servicios en la parroquia de donde proviene en San Andrés Cholula.